La serie de Oyasumi Punpun fue el primer manga que me costó leer. Yo no estaba preparado para lo que se encontraba en esas páginas. Cada tomo es más fuerte y difícil que el anterior.
Es una obra tan realista que duele, hasta llegar a desbordar en lágrimas y frustración. Uno no sabe si la vida es cuestión de suerte o si existe algún arquitecto superior a la humanidad que diseña nuestras vidas y juega a medir cuánto puede soportar una pobre alma.
Si quiere enojarse y descubrir el dolor de la injusticia, por favor, lea la serie de Oyasumi Punpun.